La Ultima Cena

Ma cher apretti, -¿Recuerda nuestro primer dialogo? Aquel en el que me cuestiono por cuanto tiempo, ¿lo recuerda?-¿Recuerda mi respuesta? “Bueno, digamos que hasta que a usted se le agote la imaginación”.

La subestime ma cher, su imaginación me clavo las uñas en la región mas noble y me hizo aullar hasta cercenarme el corazón. Y como le comente hace una semana, el amor nos vuelve lastimosamente predecibles.

Hay algo que usted desconoce. A mi regreso a Paris después del nefasto accidente que me tuvo al borde de la muerte, mi Padre, Yamal y yo abandonamos la casa, los viñedos en el Valle de Bekka y regresamos a Francia.

-¡Pourquoi Francois, deux femmes, mes femmes! ¿Morte je ne comprend pourquoi?-**

Me grito dolorosamente por años intoxicado por el dolor y el alcohol.

Después de ese incidente no me permitió tener contacto con nadie, excepto Yamal quien ha sido mi fiel acompañante además de hermano. Esta vida querida, como la he vivido no es vida, sin embargo conocerla a usted fue el bocado mas suculento que jamás imagine paladear.

Esa noche cuando mis labios sucumbieron antes sus labios –ambos– quede convencido que era posible morir de amor. ¿Dudo acaso que la besaría? Ante la posibilidad de la muerte vi la duda reflejada en sus ojos, usted titubeo mi amada, retiro su rostro, yo la tome con fuerza y me fundí en ese beso dulcemente confitado, pero mortal.

Recorriendo sus piernas, su cuerpo, perdido en su piel, su aroma, inicie una lenta agonía de la que me seria imposible recuperarme. Hubiera deseado decirle que mis manos, estas torpes manos eran del tamaño exacto de sus sueños. Y que mi cuerpo estuvo aguardando su llegada por cientos de Lunas…

Nunca quise que conociera el camino, por que después de esa noche, todo esto quedara en el olvido, y usted amada seguirá adelante su vida sin mí.He girado instrucciones precisas con respecto a usted. Yamal retornara en unas semanas a Paris y atenderá algunos pendientes. Hago de su conocimiento que en vísperas a mi viaje a la Ciudad Luz solicite se le abriera una cuenta vitalicia en la Maison Dior, se que antes de conocerme usted era una entusiasta de la Maison Chanel, sin embargo siempre encontré detestable el desden con el que Madamme Coco hizo uso y desuso de la feminidad, sobre todo cuando cometió el oprobió de imponer los pantalones como una prenda femenina.

Le he pedido a Yamal que quede pendiente de usted –discretamente- y que le haga llegar sin excepción las primeras botellas de la vendimia. Usted no se tiene que preocupar en buscarlo, el permanecerá atento a sus necesidades de manera casi imperceptible.

Ma cher, vous n’êtes pas une apprenti d’un seul hôte à table, ne l’oubliez pas. La vie pour vous est un festin avec infinité de temps mais pour moi, cela a été le dernier répas…*

Francois Poullard

٨ ٣١ ٢٠٠٧

*Querida usted no es aprentti de un solo comensal recuérdelo. La vida para usted es un banquete con infinidad de tiempos, pero usted para mi fue la ultima cena…
**Por que Francois, dos mujeres, mis mujeres! Muertas, yo no comprendo por que?

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