La Ahad Yemoot Min El Hub

Cinco menos cuarto. Miro el auto arribar a tiempo como lo venia haciendo los últimos domingos, de el descendió YG y desde la portezuela alzo la mirada hasta toparse con la de ella, que sin pestañear siquiera se limito a observarlo. Aun sostenía en su mano la hoja con último mensaje que FP le había hecho llegar y que ella no respondió. Y que así leía:-“Quiero darte a nadie para que vuelvas a mí sin haberte ido”-

Corrió las cortinas blancas se alejo de la ventana. Minutos mas tarde estaba parada frente a YG que vestía el traje gris que tanto le gustaba, el extendió la mano derecha para darle el obligado antifaz, ella dio un paso que la aproximo aun mas a el. Este bajo la mirada y ella aprovecho ese momento para recorrer con sus dedos los labios de el y así dibujar un claro mensaje de silencio a la vez que le devolvía el antifaz.

El trago saliva, se perdió por un segundo en la mecedora que eran las pestañas de ella y le abrió la puerta del automóvil para que entrara.
Una vez dentro se giro y le entrego un pequeño frasco de cristal que contenía un líquido viscoso de color ámbar. Ella le regalo una sonrisa que el contemplo por el espejo retrovisor.

Ahora miraba por la ventana la cortina de olivos que escoltaba su paso, aspiro la humedad del ambiente y miro de reojo el banco de nubes recargadas que tapizaban el cielo. Los ojos de YG se encontraron con los de ella y el extendió sobre su hombro derecho nuevamente el antifaz; estaban próximos a llegar.

Ella tomo el gambox en sus manos, lo miro y sin decir una sola palabra se lo coloco. El automóvil detuvo su marcha, la puerta se abrió, una corriente eléctrica la recorrió al sentir la suavidad de esa bella mano que le era familiar.

Caminaron en silencio a la cocina y ahí junto a la mesa de preparación le retiro el antifaz y en un gesto audaz en el, aparto con la mano izquierda un mechón de cabello que le cubría la frente.

La lista de ingredientes que días antes había hecho llegar a YG estaban sobre la mesa, ella reviso minuciosamente cada uno de ellos y una sonrisa afloro en sus rostro, acto seguido tomo el control de la televisión y la encendió.

El lino crudo había sido una buena elección, le sentaba bien con el tono de su piel y su cabello. Sentado frente a la pantalla FP con una mascada de color azul cubriéndoles los ojos reaccionaba al sonido de la televisión.

Movió su cabeza en ambas direcciones, aspiro en más de una ocasión como si pudiera llenarse de la fragancia de ella a través del monitor. Muy a pesar de las circunstancias tuvo ánimo de sonreír y darle la bienvenida con estos versos.

el viento me ha traído
tu nombre en la mañana;
el eco de tus pasos
repite la montaña…
no te verán mis ojos;
¡mi corazón te aguarda!*

Ella guardo silencio. Aprovecho ese momento para recogerse el cabello y vestir la tradicional chaqueta blanca de corte mandarín y botones ribeteados, remango lentamente las mangas y miro de reojo la pantalla. El sentado en posición de flor de loto, el comedor desprovisto de muebles, como ella lo había solicito, el piso cubierto por una enorme alfombra persa de seda en tonos azules, verdes y carmín traída desde la región de Ferahan un bello ejemplar sin duda del anudado asimétrico Farsbaft.

Los ojos de ella descansaron a través de la pantalla en los de YG y este, parado a un lado de FP sostenía en sus manos un incensario con trozos de bukhour que el, a petición de ella había conseguido en la mezquita sunita a las afueras de la ciudad.

Coloco el incensario a un lado de el, este reacciono inmediatamente al fino hilo de fragante humo que danzaba en movimientos contorneados y lentos. El giro la cabeza a la izquierda y de una de las bolsas de la dishdasha que le hicieron vestir, sustrajo un misbah de cuentas ámbar de un tono oscuro casi chocolatazo. Y paso las cuentas entre sus dedos como si se preparara a rezar.

-cuando era un niño mi padre hizo traer un nodriza del norte de Palestina para que me amantara. Temía que no sobreviviera la fiebre que sumergió a mi madre en un sueño profundo del que no despertó. Ella me llamaba Sarim; el pequeño león. Me amamanto hasta los siete años cuando mi padre quedo convencido que nada podría sucederme.
Amal, era su nombre; la de la esperanza, se hizo cargo de mi como si fuera su sangre, y a su sangre la privo de la leche y la miel que emanaba de sus pechos y que yo bebí por tantos años recostado en su cama, en su lecho-.

Y mientras decía estas últimas palabras dirigió su voz en dirección a YG quien con la mirada cristalizada simplemente cruzo las manos al frente en un acto sombrío de claro abatimiento y añoranza.

Ella no rompió el silencio se limito a tomar los primeros ingredientes de la cena y apresurarse en la preparación. Esta noche se rompería con la tradición europea de los tiempos y la cena con todos sus componentes seria servida en un solo tiempo, y siguiendo la estricta tradición.

Lo primero seria la elaboraron de la Mezza que incluiría los siguientes aperitivos.

Un vaso de Laven fresco servio en vaso alto con una hoja tierna de menta

Un platón con Hummus, o puré de garbanzo servido en plato ovalado, con el dorso de una cuchara dibujaría un canal en el que vertería un poco de aceite de oliva y páprika dulce en polvo sin olvidar las aceitunas negras al centro a modo de decoración.

Un platón de Baba Ganouj o puré de berenjenas asadas, servido también en un plato ovalado que es decorado con el dorso de una cuchara pequeña en múltiples circunferencias.

Una charola con Khoubez de harina de trigo integral recién horneado

Un plato de aceitunas multicolor preparadas con especias aromáticas

Un plato pequeño con Toum o aliño de ajo

-sabe mi pequeña aprentti, lamentablemente el amor nos hace predecibles-.

Y justo al terminar de decir estas palabras unió las dos palmas de sus manos y recito en voz baja:

Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim-
Y mientras el decía estos versos en voz alta los labios de YG en un acto mímico y silente repitieron los mismo versos de memoria. El dejo descansar su espalda en una de las almohadas que decoraban la habitación, apresuradamente y en un gesto más paternal que servil YG coloco perfectamente centrado un mullido cojín en la espalda de FP.
-conoce usted el proverbio árabe que dice: “Una mesa sin vegetales es como un hombre sin sabiduría” espero que haya tomado en cuenta ese sabio refrán para preparar la cena de esta noche así como las estrictas reglas del sacrificio de los animales-.
De nada estaban sirviendo los esfuerzos por hacerla hablar, por el contrario su voz fue opaca por las dolorosas notas de un laúd andalusí, seguidas de un qanun así como un par de flautas y violín que acompañaban los versos del poema de la fuente de Lindarajá de Ibn Zamrak.

Ensaladas.

Fatouch ensalada fresca a base de hojas de lechuga romana peino persa, tomate y perejil de hoja plana.

Taboule ensalada fresca con trigo desquebrajado, perejil de hoja china, tomate, cebollinas, pepino persa y aceite de oliva y limón.
Los platillos principales serian los siguientes.
Seyadieyeh Bil Samak, filetes de cazón asado en salsa Tahiní o ajonjolí y jugo de granada.
Bandeja de Pilaf con piñones tostados, pasas sultanas y un toque de azafrán iraní.
Bandeja de Mihshee Kousa, calabaza rellena de arroz y cordero molido sazonado con ajo, cebolla, tomate y jugo de limón.
Plato de Mjadara y Burghul, lentejas cocinadas con trigo y aceite de olivo
Plato de Bebamieh Bi Zayt, tiernas okras sazonadas con culantro y ajo
-¿supongo que usted sabe que jamás bebo vino con esta comida? Pensara que es una ironía no beber Fuqqa o Nabihd con estos alimentos, pero suelo ser muy respetuoso de las tradiciones. Y la tradición obliga a no beber jugo de uva o cebada que puede nebular la mente del hombre. Y hacerlo que se olvide de Dios-.
Ella volvió a mirar de frente el monitor, se quedo por unos minutos contemplando el ángulo de la barbilla los pómulos, la frente, el nacimiento del caprichoso cabello que le caía en un rizo de manera despreocupada del lado derecho, el nacimiento de una barba que hacia solo una semana le habían recorrido los muslos dejando un rastro lacerante en su delicada piel.
Contemplo sus manos sus brazos miro de nuevo a la pantalla y suspiro profundamente. En el podía reflejarse por completo, viendolo así, indefenso y a la vez tan incólume. En el reconocía la herida lacerante que la había marcado hacia unas semanas en esa misma cocina, verlo así vulnerable tan en sus manos la hacia pensar en ella y en el temor que le provocaban esos labios y la serpiente que los habitaban.
Finalmente arrojo cuatro semillas de cardamomo a la infusión de te y dio un vistazo a los postres.
Charola de bocadillos de Knefeh, preparado con mil hojas, queso, miel de azúcar y limón.
Charola de datiles rellenos de nuez de castilla
Rodajas de cuarto menguante de melón fresco
Awamette, pequeñas bolitas de masa en jarabe de azúcar con agua de flores de azar
Cuando hubo terminado todo el menú, dejo sobre la mesa de preparación la toalla con la que se limpio las manos y se dirigió al cuarto continuo a la cocina. Una vez cambiada abrió la puerta y ahí estaba el, aguardándola como siempre, tomo de nuevo su mano y ella se dejo guiar hasta el comedor donde la esperaba FP.
El ambiente estaba perfumado por las maderas preciosas que crujían contra el fuego, la luz tenue daban un tono aun mas dramático a la recién instalada decoración, las paredes habían sido recubiertas de pesados brocados y en el techo se había instalado un abultado cielo ceñido al centro de donde emergía un elaborado candil.
Los platones de comida habían sido colocados en el piso cercanos al comensal, frente a el un plato de terracota laqueado, y siguiendo el estricto protocolo no se colocaron cubiertos. Unas copas para verter el agua fresca y los jugos de granada e higo. A su lado izquierdo un recipiente en metal con agua y una sola rodaja de limón para que el se pudiera limpiar los dedos entre degustaciones.
Ella recorrió cada detalle del comedor la colocación de cada platillo y finalmente la intensidad de la luz. El noto su presencia por un lejano cascabeleo que anunciaba la proximidad de su fragancia
Beatrix apenas pisando la suave alfombra con los pies descalzos se paro frente a el cubierta apenas por un velo oscuro con un cinto ceñido a la cintura en plata. El torso completamente desnudo únicamente revestido por un intrincado diseño en el más puro estilo filigrana en henna que cubría sus brazos, su espalda, sus senos, sus piernas y sus manos.
Ella se acerco lentamente a el, dejo que la respiración de el empañará el cristal de las copas, acaricio con sus dos manos su rostro, sus mejillas y beso lentamente los ojos vendados, bajo por su cuello en un solo trazo con su lengua y subió de nuevo hasta remolinarse en el hueco de su oreja y humedecerla. El respondió con un gemido infantil y desesperado, pero ella cerro sus labios con su mano, nuevamente lo tomo de los hombros y reconoció el largo de sus brazos, la suavidad de sus manos y sus dedos delgados.
De un movimiento suave lo recostó y subió la disdasha que lo cubría y dejo al desnudo sus firmes piernas. Acaricio los tobillos y la planta de los pies, con dos manos tomo el pie derecho y lo elevo a la altura de sus labios y recorrió sus dedos con la punta de la lengua, humedeciendo uno a uno esos dedos hermosos. Y el se estremecía al contacto de su tibia lengua con su piel, el hacia esfuerzos inútiles por detener esa laceración. Gemía y se retorcía tratando de tomar aire.
Ella acaricio lentamente con sus dos manos las pantorrillas cubiertas de ese grueso vello subió por los firmes muslos y clavo sus uñas en las redondas nalgas, el respondió con un quejido seco mas parecido al clamor que al placer. Sus dedos encontraron el nacimiento de sus ingles y su lengua recorrió esos surcos una y otra vez. Entonces pudo sentir su dureza, la vio crecer frente a sus ojos, emerger casi de manera amenazante, la vio hincharse, y sostenerse. Ella con su mano derecha lo tomo con suavidad y lo llevo a sus labios y encontró su acomodo entre la afelpada alfombra de su lengua y el domo de su paladar.
El tensaba sus piernas y apretaba las nalgas mientras sus manos acariciaban el pelo de ella y trataba de murmurar insólitas palabras de amor. El vaivén de su boca lo tenia en un espasmo mezcla de placer y dolor, ella entonces contagiada por su agitación, se monto sobre el, sintió la embestida y las suaves manos recorriendo su grupa, minutos antes lo había detenido cuando en un arranque de desesperación estuvo a punto de arrancarse la venda de los ojos, ella elevo su cuerpo al ritmo de un carrusel, y giro sus vientre hacia fuera y hacia dentro, mientras acariciaba los pequeños y duros pezones de el.
Ambos cuerpos cubiertos de una ligera capa de sudor y saliva, el buscaba con desesperación los labios de ella, pero a cada intento ella los retiraba, y se contorneaba con mayor fuerza, como si siquiera despojarlo de el mismo.
En un movimiento totalmente inesperado y brusco contrajo su pelvis y el sintió la presión y estallo en un solo grito y se dejo vencer con el cuerpo tembloroso y frágil. Ella hecho su cuerpo sobre el y descanso unos minutos con la respiración agitada. Mezclando una vez más sus humores.
Unos minutos mas tarde se retiro y el alargo su brazo tratando de detenerla pero ella lo rechazo, se sentó frente a el y en eso YG se aproximo y le retiro la venda.
El la pudo por fin contemplar desnuda, lo que nunca imagino fue la sorpresa al descubrir el tatuado temporal en henna que cubría su cuerpo. Acerco una de las velas y observó a detalle el diseño, ella sentada frente a el en silencio.
Entonces sin hacer caso a los platos de comida la examino una vez mas y un escalofrió recorrió su cuerpo. Y lo hacia desear aun mas un beso de sus labios, ella tomo en sus manos el pequeño frasco de cristal que YG le había entregado, lo abrió y cubrió uno de sus dedos con el viscoso líquido de color ámbar. El la miraba atónito, un golpe ligero a miel invadió el comedor, ella llevo el dedo a sus labios y los cubrió por completo de esa miel. Un escalofrio recorrio la espalda de FP su garganta empezó a cerrarse, la respiración entrecortada le dificultaba hablar. La ultima vez que había experimentado un ataque parecido a este fue antes de regresar a Francia, siendo aun niño, los dos jugaban en el jardín, tras los naranjos, de manera accidental golpearon con una vara un panal de abejas y el enjambre se dejo caer sobre el mayor de los dos, quien grito horrorizado. Al escuchar los gritos de auxilio Amal corrió a rescatarlo antes de que muriera sofocado por la ponzoña de los aguijones.
Hasta el día de hoy el solo recuerda la habitación del hospital donde estuvo internado por dos semanas, los bracitos carcomidos por el efecto toxico que las abejas le producían. Llamo lastimosamente a Amal, imploro buscar consuelo entre sus senos, pero ella nunca acudió al llamado, junto a el en silencio con la cabecita gacha y las manitas cruzadas al frente Yamal Ghiyath, sin poder imaginarlo siquiera, el significado de sus dos nombres marcaba su destino de niño doblemente huérfano.
Entonces el miro a los ojos a su fiel acompañante y en una voz apenas audible le dijo:
-¿Laish Yamal Ghiyath?-
A lo que el le respondió.
-La Ahad Yemoot Min El Hub…-

Glosario:

*Poema de A. Machado

Mezza: Grupo de aperitivos

Bukhour: Incienso de maderas preciosas o resina

Fuqqa: Cerveza de los tiempos biblicos

Nabihd: Vino elaborado segun la tradicion biblica

Misbah: Rosario de cuentas que se utiliza para rezar o pasatiempo

Dishdasha: Vestimenta tradicional masculina de una sola pieza, generalmente elaborada de algodon, lana o lino.

Laish: Por que?

Yamal: nombre propio significado, Uno de los gemelos

Ghiyath: nombre propio significado, El que Asiste

Bismillah Ar-RahmanAr-Ra Him: En el nombre de Dios, el compasivo y misericordioso

La Ahad Yemoot Min El Hub: “Nadie muere por amor”

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